
¿Cuánto cuesta una página web profesional? Es la pregunta que más recibo desde que abrí mi estudio, y la respuesta honesta es que depende de varios factores muy concretos. Pero que dependa no significa que sea un misterio: en este artículo te cuento qué mueve el precio de verdad y qué tarifa manejo yo en Jota Creativo, para que nadie tenga que comprar a ciegas.
Qué factores determinan el precio de una web
El primero es el diseño. Una plantilla genérica adaptada con tu logo no cuesta lo mismo que un diseño pensado desde cero para tu marca, con sus colores, su tipografía y su forma de hablar. Ese trabajo previo es, en mi experiencia, la parte que más se nota después en los resultados: es lo que hace que la web parezca tuya y no de alquiler.
El segundo factor es el alcance: no es lo mismo una web de presentación con tres secciones que un sitio con blog, formulario avanzado, reservas o varios idiomas. Cada función suma horas de diseño, programación y pruebas, y las horas son la materia prima de cualquier presupuesto serio.
- Diseño a medida o plantilla: la diferencia más grande de todas.
- Cantidad de páginas y contenido que hay que maquetar.
- Funciones extra: blog, reservas, tienda online, áreas privadas, varios idiomas.
- Textos y fotografía: si hay que crearlos desde cero, se suma trabajo.
- Posicionamiento y rendimiento: una web rápida y bien estructurada pide más oficio.
Lo que casi nadie te cuenta del mantenimiento
Una web profesional no termina cuando se publica: hay dominio, alojamiento, actualizaciones y pequeños ajustes con el paso de los meses. Pregunta siempre qué incluye el presupuesto en ese sentido y qué costará después. La transparencia en esta parte es la mejor señal de que el proveedor juega limpio.
Entonces, ¿cuánto cuesta una página web profesional?
En Jota Creativo trabajo con precio cerrado para que puedas decidir con calma: una web corporativa completa por 650 €, con diseño propio, textos trabajados, versión móvil cuidada y una formación breve para que puedas gestionarla tú mismo. Sin sorpresas a mitad de proyecto ni letra pequeña: la tarifa de 650 € incluye lo que acordamos al empezar, y el resultado se entrega listo para publicar.
Me parece el punto justo para la mayoría de negocios: suficiente para hacer un trabajo con oficio, sin inflar el presupuesto con extras que quizá no necesitas. Si más adelante tu proyecto pide una tienda online o funcionalidades avanzadas, lo vemos como siguiente etapa, con su propio presupuesto y sin prisas. Crezco con mis clientes, no a su costa.
Señales de que un presupuesto de web huele mal
- Precio imposiblemente bajo y entrega prometida en cuarenta y ocho horas.
- No te explican qué incluye exactamente ni quién hace el trabajo.
- Te entregan la web sin poder editar el contenido tú mismo.
- El dominio y el alojamiento quedan a nombre del proveedor, no tuyos.
- Te hablan de posicionamiento garantizado en el primer puesto de Google.
Barato dos veces: el coste de hacerlo mal
Una web que no funciona cuesta dinero todos los días: clientes que no te encuentran, presupuestos que no llegan, una imagen que resta confianza. He visto negocios que pagaron tres veces por lo mismo: primero la web barata, luego intentar arreglarla y al final rehacerla desde cero. Mejor empezar con un presupuesto claro y un trabajo bien hecho.
«El precio real de una web no es lo que pagas al principio: es la relación entre lo que inviertes y lo que te devuelve cada mes.»
Si estás dándole vueltas a cuánto cuesta una página web para tu negocio, escríbeme y te lo aclaro sin ningún compromiso. En Jota Creativo te cuento en una llamada qué necesitas, qué incluiría yo y cuánto costaría, y decides con toda la información sobre la mesa. Llevo desde 1999 diseñando webs que funcionan, y me gusta que el primer paso sea siempre una conversación honesta.
¿Necesitas ayuda con este tema? Te leo en una llamada sin compromiso: Diseño Web Corporativa
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